Categoría: Mensaje Diario

  • Día Internacional de la Solidaridad Humana.

    “Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.” José Martí (1853-1895) Político y escritor cubano.

    El propósito común de la humanidad es el de alcanzar la felicidad. Sin embargo, las desigualdades e injusticias han sido constantes en la historia de los pueblos, y han imposibilitado el acceso a la riqueza general y a los bienes inmateriales de la cultura, sin los cuales no puede vivirse un mínimo de bienestar y felicidad.

    Para la conquista colectiva del propósito común de felicidad, es necesaria la acción de personas y naciones tendientes a ayudar a los demás para conseguir los objetivos de felicidad, especialmente cuando ellas se encuentran en desventaja. Esta acción virtuosa de apoyo, al otro y a la sociedad, es la solidaridad.

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    La expresión solidaridad proviene del latín solidus, para significar lo macizo, compacto, cohesionado. Implica entonces la inclusión de todos quienes conforman una sociedad humana y la firme y consecuente actuación ante los fenómenos de exclusión y marginalidad. No significa caridad o asistencialismo, sino el deber colectivo de apoyo a los otros para asegurar la cohesión social. Eduardo Galeano  el escritor y periodista uruguayo, nos lo recuerda: “La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”.

    La solidaridad es una virtud moderna esencialmente orientada a los demás. Quien es solidario, actúa para crear condiciones de igualdad en favor de quienes han sido marginados de los objetos de felicidad de la modernidad. Reconocen las desventajas de las minorías sociales y luchan por una sociedad incluyente. Viven en un estado de entrega generosa a los demás. Decía el filósofo y sacerdote san Agustín, “Si precisas una mano, recuerda que yo tengo dos.”

    La solidaridad es una actividad urgente en el mundo actual, ante la difícil situación de muchas personas y comunidades. Los niños de Siria, los desplazados de Sudán y Colombia, y los inmigrantes de África en costas europeas, deberían ser la prioridad de los Estados del mundo y no sus intereses geopolíticos o los de las economías de mercado.

    Recordemos que la humanidad se ha desarrollado por los vínculos de solidaridad, que han permitido construir un tejido universal de reconocimiento y diversidad. Es nuestro deber realizar a diario actos de solidaridad. Ayudando a los demás encontraremos todos la felicidad general.

     

  • Carnaval de Blancos y Negros

    El 3 de enero se inicia en el sur de Colombia el Carnaval de Blancos y Negros, declarado por la Unesco en el año de 2009, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El Carnaval de Blancos y Negros es una celebración de origen indígena nacida en rituales de las culturas pastos y quillacingas, y en la que confluyen culturas andinas, amazónicas y del pacífico, pero que en la actualidad convoca a toda la comunidad nacional. El carnaval formalmente se celebró por primera vez en el año de 1607, en que por autorización de la corona española se decretó un día de libertad y jolgorio a las personas afro descendientes, entonces llamadas negritos, pero la festividad se complementó posteriormente en el año 1912 con el grito de un sastre de la época ¡Vivan los Blanquitos¡ en respuesta a la festividad negra, dando lugar a conjuntar las alegrías en el grito ¡Que vivan los Negros y que vivan los Blancos¡ Los carnavales son fiestas colectivas de los pueblos, que hacen olvidar las diferencias, y que abrazan en un solo corazón alegre y festivo la cotidianidad y costumbres de sus gentes. Nos recuerdan que para el cuidado mental de sí mismos no debemos tomarnos tan en serio, y en cambio darnos la oportunidad del humor, la alegría y la risa, signos de una persona con felicidad. 

  • Louis Daguerre

    El 2 de enero de 1839, el inventor francés Louis Daguerre (1787- 1851) obtuvo la primera fotografía de la luna, convirtiéndose en el precursor de la fotografía moderna. El año anterior, en París, había tomado la primera fotografía de personas vivas. En su temprana juventud fue aprendiz de arquitecto, gracias a su talento para el dibujo. Esta formación le sirvió para emplearse posteriormente como diseñador de escenarios para teatro y ópera, y luego como auxiliar de escenógrafo. Años más tarde, se desempeñaría como pintor en París. Estas experiencias previas y su espíritu creativo le llevarían a inventar el diorama, un mecanismo para presentar imágenes en tercera dimensión que hoy en día se utiliza en los libros animados, y posteriormente el daguerrotipo, el primer procedimiento de fotografía logrado por accidente después de muchos esfuerzos y la colaboración de Joseph Niepce.

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    fuente: wikipedia.

    La formación de un talento con el cual ganarnos la vida y servir a los demás con frecuencia proviene de pequeños aprendizajes, experiencias y coincidencias que ofrece la vida, y que edifican el virtuosismo, el don de hacer bien algo, de quienes dan felicidad a la humanidad con sus grandes obras. En Sincrodestino, de Deepak Chopra, el autor explica que las coincidencias que experimentamos en nuestra vida diaria son mensajes a los que debemos estar atentos, pues nos invitan a seguir un destino creativo y amoroso.

  • 1 de enero, los propósitos del año nuevo

    Una vida sin propósito es un barco condenado a naufragar, puesto que el propósito da dirección, sentido y felicidad a nuestras vidas.


    Pero los propósitos deben buscar satisfacer nuestras necesidades más profundas, las búsquedas interiores que siempre nos acompañan, y a las que debemos ser fieles. Con frecuencia nuestro principal propósito es el dinero, pero este no puede ser un propósito, sino una consecuencia: el resultado material de haber fijado el propósito de ejercer creativamente nuestro talento esencial para el bien de la humanidad. Igual cosa ocurre con el amor, el cual llegará en abundancia solamente si somos capaces de amar y amarnos.
    La clave para el logro de todo propósito se encuentra en el  hábito de la perseverancia, que nos permite instaurar una conducta que tenderá a repetirse en el tiempo. La perseverancia (del latín perseverare, mantenerse firme en algo), se alimenta de la fe absoluta en el logro, pero también de la acertada elección de propósitos para nuestras vidas. El inconstante lo es, simplemente porque no ha fijado propósitos esenciales para su vida, ha orientado sus deseos a necesidades que no son auténticas.
    Los propósitos necesitan un plan para ejecutarse, de lo contrario, serán sólo apetitos sin vocación de satisfacción. También es bueno escribir, repasar y sentir el logro de nuestros propósitos para no abandonarlos, ante las constantes distracciones de la sociedad del entretenimiento. Tan importante es fijarse propósitos, como mantenerse en ellos.
    Cuando nos sintamos perdidos en la ruta, regresar a los propósitos esenciales dará curación y sentido a nuestras vidas. Así volveremos a ser felices.