El estado de felicidad requiere de la vida armoniosa de las comunidades.
La vida armoniosa de las comunidades se puede ver truncada por las desigualdades sociales y los fundamentalismos.
Las desigualdades sociales y los fundamentalismos deben ser esclarecidos para su erradicación.
La erradicación de la desigualdad se logra posibilitando que todos puedan acceder al bienestar; la erradicación de los fundamentalismos se logra aceptando que cada praxis social erige una razón distinta.
La razón distinta reconocida en el otro y la igualdad traen la paz.
La paz trae felicidad.

