Autor: James

  • Las siete prácticas para ser feliz

    Las siete prácticas para ser feliz

    Una mirada que reúne mindfulness, filosofía estoica, humanismo y psicología positiva en algo muy sencillo: aprender a vivir mejor desde el presente.

    Respirar para volver al aquí y ahora.
    Observar para reconocer lo que sentimos.
    Cuidarnos para respetar nuestro cuerpo y descanso.
    Agradecer para valorar lo que tenemos.
    Vincularnos para amar y escuchar.
    Servir para compartir el bien.
    Proyectarnos para vivir con propósito.

    En el fondo, todas apuntan a una misma idea: la felicidad no es solo alcanzar algo, sino aprender a habitar, cuidar, agradecer y compartir la vida.

  • Ayudar También nos hace humanos

    Ayudar También nos hace humanos

    Hoy podemos ser quienes ayudan. Mañana podemos ser quienes necesiten ayuda.

    La solidaridad nace cuando comprendemos que la fragilidad humana es compartida.

    Podemos ofrecer alimento, tiempo, escucha, conocimiento, compañía o protección.

    Cada gesto de ayuda recuerda que nadie se salva completamente solo.

    Cuando una persona levanta a otra, la humanidad entera se levanta un poco con ella.

    Juremos ser felices

  • Agradecer antes de perder

    Agradecer antes de perder

    Muchas veces descubrimos cuánto amábamos algo cuando ya se ha ido.

    Podemos invertir ese orden.

    Agradecer hoy. Abrazar hoy. Llamar hoy. Decir «te quiero» hoy.

    La felicidad también consiste en reconocer la belleza de lo cotidiano antes de que se convierta en recuerdo.

    Agradecer es aprender a ver de nuevo.

    Juremos ser felices

    1. JUREMOS SER FELICES

    Nuestra felicidad nunca es completamente privada.

    Jurar ser felices no significa prometer alegría permanente.

    Significa comprometernos con una vida de sentido, cuidado, amor, presencia, solidaridad y esperanza.

    Y contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a que otros también puedan construir la suya.

    Juremos ser felices

  • Cada joven que muere en una guerra es un futuro que el mundo pierde

    Cada joven que muere en una guerra es un futuro que el mundo pierde

    Tal vez habría sido maestro, artista, médico, agricultor, científico o simplemente una persona buena que habría amado y ayudado a otros.

    Las guerras no solo destruyen ciudades: destruyen biografías, esperanzas y generaciones.

    Ninguna gloria bélica puede devolver una juventud perdida.

    Juremos ser felices