Cada joven que muere en una guerra es un futuro que el mundo pierde

Tal vez habría sido maestro, artista, médico, agricultor, científico o simplemente una persona buena que habría amado y ayudado a otros.

Las guerras no solo destruyen ciudades: destruyen biografías, esperanzas y generaciones.

Ninguna gloria bélica puede devolver una juventud perdida.

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