Etiqueta: juremos

  • Ayudar También nos hace humanos

    Ayudar También nos hace humanos

    Hoy podemos ser quienes ayudan. Mañana podemos ser quienes necesiten ayuda.

    La solidaridad nace cuando comprendemos que la fragilidad humana es compartida.

    Podemos ofrecer alimento, tiempo, escucha, conocimiento, compañía o protección.

    Cada gesto de ayuda recuerda que nadie se salva completamente solo.

    Cuando una persona levanta a otra, la humanidad entera se levanta un poco con ella.

    Juremos ser felices

  • Agradecer antes de perder

    Agradecer antes de perder

    Muchas veces descubrimos cuánto amábamos algo cuando ya se ha ido.

    Podemos invertir ese orden.

    Agradecer hoy. Abrazar hoy. Llamar hoy. Decir «te quiero» hoy.

    La felicidad también consiste en reconocer la belleza de lo cotidiano antes de que se convierta en recuerdo.

    Agradecer es aprender a ver de nuevo.

    Juremos ser felices

    1. JUREMOS SER FELICES

    Nuestra felicidad nunca es completamente privada.

    Jurar ser felices no significa prometer alegría permanente.

    Significa comprometernos con una vida de sentido, cuidado, amor, presencia, solidaridad y esperanza.

    Y contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a que otros también puedan construir la suya.

    Juremos ser felices

  • Cada joven que muere en una guerra es un futuro que el mundo pierde

    Cada joven que muere en una guerra es un futuro que el mundo pierde

    Tal vez habría sido maestro, artista, médico, agricultor, científico o simplemente una persona buena que habría amado y ayudado a otros.

    Las guerras no solo destruyen ciudades: destruyen biografías, esperanzas y generaciones.

    Ninguna gloria bélica puede devolver una juventud perdida.

    Juremos ser felices

  • PASOS ESPIRITUALES DESPUÉS DE UN TERREMOTO

    PASOS ESPIRITUALES DESPUÉS DE UN TERREMOTO


    Después del miedo, necesitamos volver al centro.
    Respirar. Dar gracias por la vida. Cuidar a quienes amamos. Ayudar a quien perdió más que nosotros.
    Aceptar con serenidad lo que cambió y reconstruir con esperanza lo que todavía puede levantarse.
    Cuando la tierra deja de moverse, comienza otra tarea: reconstruir también el alma, la comunidad y la esperanza.
    Juremos ser felices