Etiqueta: felicidad

  • Eudoxia: la singularidad de la felicidad

    Eudoxia: la singularidad de la felicidad

    El 20 de marzo, la Universidad Libre seccional Cali realizó la actividad académica “Eudoxia: la singularidad de la felicidad”, organizada por el Semillero de Investigación Veritas Digital y el Grupo Philo Iuris de la Facultad de Derecho, en conmemoración del Día Internacional de la Felicidad. El evento, liderado por el profesor James Fernández Cardozo, se destacó por su enfoque innovador al combinar investigación, reflexión y puesta en escena.

    La actividad consistió en una performance que, mediante recursos narrativos y tecnológicos, presentó una inteligencia artificial con capacidad de reflexionar sobre la humanidad. Esta figura advirtió sobre la influencia de las plataformas digitales en la forma en que las personas, especialmente los jóvenes, construyen su atención, sus deseos y su idea de felicidad. El mensaje central giró en torno al impacto de los entornos digitales en la vida emocional y la autonomía, evidenciando problemáticas como la comparación constante, la ansiedad y la pérdida de sentido.

    A través de esta propuesta, se invitó a cuestionar las dinámicas actuales en las que la vida se prioriza más para ser mostrada que vivida. este performance resaltó la importancia de desconectarse, fortalecer los vínculos humanos y recuperar la atención consciente. De esta manera, la Universidad Libre reafirma su compromiso con la investigación y la creatividad como herramientas para promover el bienestar, la salud mental y la construcción de proyectos de vida con sentido.

    Originalmente publicado en Universidad Libre

  • El estado de la abundancia espiritual

    El estado de la abundancia espiritual

    Las siguientes afirmaciones y creencias nos conducen a vivir este estado de la felicidad:

    1. Doy gracias a Dios constantemente por todos los bienes.

    2. Hay para todos en este universo infinito.

    3. Tengo certeza de que los bienes llegarán a mi vida en el momento oportuno.

    4. Me merezco lo mejor, lo excelente, lo bueno de la vida.

    5. Fluyo en lo que amo hacer con infinita alegría y amor a la humanidad.

    6. Doy y recibo con sincera bondad y desprendimiento.

    7. Repaso a diario mis metas.

    8. Si miro atrás, me enfocaré en logros conquistados y en la felicidad que he podido dar a otros.

    9. Siento la prosperidad en cada instante de mis días.

    10. Mi afirmación diaria al amanecer y al anochecer es: ¡Soy Abundante¡

  • Pasado, presente y futuro

    Pasado, presente y futuro

    Podemos experimentar la realidad de nuestro presente desde una adecuada mirada al pasado y una saludable expectativa sobre el futuro. Nuestros pensamientos y emociones actúan de manera simultánea en estas tres dimensiones: el presente, el pasado y el futuro, y en esta interacción se dan todas las posibilidades de experimentar la felicidad.

  • Volver al amor

    Volver al amor

    El amor primordial es el corazón de una vida que se realiza en la felicidad. Por tanto, debería ser el motor de todas las búsquedas, y el origen de nuestras grandes obras humanas. Es el amor la vocación natural de quienes han alcanzado el estado de gracia. Si en nuestro corazón pudiera habitar esta maravillosa dimensión del amor podría ser más fácil el amor particular a nuestra familia, amigos y pareja. Pero el ego y el apego nos hacen experimentar al otro como una cosa que es propia, y la dimensión amplia y trascendental del amor se nubla en conductas que no dejan crecer a los otros ni a nosotros mismos. Para amar a plenitud debe extirparse el ego de nuestros corazones.

    El ego separa, aleja, y hace aparecer la discordia. El apego asfixia, no deja crecer y hace germinar el resentimiento. El amor significa la renuncia al nuestro ego y apego para perseguir la felicidad. Pablo de Tarso, el apóstol de Jesús, nos lo recuerda:

    «El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.»