Etiqueta: felicidad

  • Las auténticas pasiones

    Las auténticas pasiones

    La palabra necesidad se define como el impulso irresistible que hace que las causas obren infaliblemente en cierto sentido. Las necesidades son las fuerzas primordiales que nos mueven a desear objetos y actividades. Sin embargo, entre estas fuerzas existen unas de mayor jerarquía: las pasiones, que son los impulsos más esenciales que mueven a las personas. Las pasiones son las primordiales fuerzas irresistibles que nos atraen y que debemos reconocer en nuestro ser como los profundos hilos invisibles del alma.

    Si podemos descubrir nuestras auténticas pasiones, habremos develado los mil rostros que puede adoptar el deseo y podremos ser fieles a nosotros mismos, porque en nuestras auténticas pasiones se encuentra la fuente original que determina el sentido de nuestras búsquedas y que nos exhorta diariamente a seguir el camino de nuestros sueños, aunque desoigamos su llamado.

    Son las pasiones la raíz de nuestros impulsos, movimientos y fines esenciales, el misterioso motor de los más importantes deseos. Y si nuestro fin esencial en la vida es la conquista de la felicidad, en nuestras auténticas pasiones está el origen de esa felicidad que todos aspiramos conquistar.

  • Tus hijos

    Tus hijos

    El poeta Khalil Gibran nos dejó este legado sobre los hijos:

    Tus hijos no son tus hijos,
    son hijos e hijas de la vida
    deseosa de sí misma.

    No vienen de ti, sino a través de ti,
    y aunque estén contigo,
    no te pertenecen.

    Puedes darles tu amor,
    pero no tus pensamientos, pues,
    ellos tienen sus propios pensamientos.

    Puedes abrigar sus cuerpos,
    pero no sus almas, porque ellas
    viven en la casa de mañana,
    que no puedes visitar,
    ni siquiera en sueños.

    Puedes esforzarte en ser como ellos,
    pero no procures hacerlos
    semejantes a ti
    porque la vida no retrocede
    ni se detiene en el ayer.

    Tú eres el arco del cual tus hijos,
    como flechas vivas son lanzados.

    Deja que la inclinación,
    en tu mano de arquero
    sea para la felicidad.

    Pues aunque él ama
    la flecha que vuela,
    Ama de igual modo al arco estable.

  • Sed de Espiritualidad

    Sed de Espiritualidad

    En la sociedad moderna existe una infinita sed de espiritualidad pues tenemos dificultad para encontrar nuestros auténticos propósitos y el sentido que ellos deberían tener. Obsesionados con metas materiales vivimos desconcertados sobre las preguntas fundamentales que deberíamos sabernos responder a nosotros mismos. ¿Tiene sentido mi vida? ¿Hay un propósito superior que anima a mis búsquedas? ¿Son las personas importantes para mí? ¿Dios está en mi corazón? Las respuestas a estas preguntas esenciales pueden abrir las puertas a una vida espiritual.

    Desde la antigüedad la búsqueda de felicidad ha estado vinculada a la espiritualidad. Hoy las grandes religiones y las más valiosas tradiciones espirituales definirán el rumbo de la humanidad. A pesar de las revoluciones tecnológicas la desesperanza y la soledad arroja a muchos jóvenes a caminos ajenos a sus pasiones primordiales y una vida con sentido. La inconciencia colectiva tiene al planeta al borde de una extinción masiva climática. Es urgente interiorizar los rasgos de una vida espiritual, para que nuestra vida tenga sentido y aportemos a los demás un sentido de hermandad para la sobrevivencia de toda la humanidad.

  • El futuro como aliado

    El futuro como aliado

    El árbol que crece en el presente se debe a las raíces del pasado pero mira al cielo del futuro. La vivencia plena del presente puede ser alterada por nuestra preocupación por el futuro. Es muy importante una vida con metas y planeación para lograrlas y ello trae inevitables contingencias en el camino, porque una de las reglas de la vida es que el camino tiene obstáculos. Pero también debemos perseverar en nuestros propósitos y enfrentar los problemas con un optimismo renovado y la esperanza de un porvenir feliz. Al fin y al cabo nacimos para ser felices. El presente debe apuntar su mirada al futuro esperándolo como venturoso y feliz