Aceptar la realidad

La realidad trae lágrimas y sonrisas que debemos aceptar con serenidad en la época que nos ha correspondido vivir. Los apegos a las personas o a las cosas impiden la aceptación de la realidad porque son máscaras de ilusión, que prolongan nuestro dolor y no nos permiten vivir. Anunciaba el poeta Antonio Machado: “Todo pasa y todo queda, y lo nuestro es pasar haciendo caminos sobre la mar”.

La realidad discurre tal como debiera ser pero nos reta constantemente a realizar profundos aprendizajes sobre las consecuencias de nuestras elecciones, tomar responsabilidad por nuestras vidas y estar dispuestos al cambio en singulares caminos evolutivos.

Una persona espiritual entiende que todo lo que le ocurre tiene un sentido, y que las coincidencias que le acaecen son las palabras con que Dios se le manifiesta para invitarle a transitar aquellos caminos que le conducirán a sus auténticas búsquedas.


Descubre más desde Juremos Ser Felices

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.