El materialismo, el consumismo y la superficialidad, solo tienen un antídoto: una vista espiritual.
Autor: Daniel
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Amar y Amar
Somos briznas entre el viento de la tierra. Un día cada uno partirá al cielo de la eternidad. Aprovechemos cada minuto para amar, hacer lo que se ama, y amarnos a nosotros mismos.
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Los Migrantes
Solidaridad y compasión con los migrantes forzosos. Movilización del pueblo y derrocamiento de los malos gobiernos.
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Había una vez un planeta llamado tierra
Habitado por unos minúsculos seres llamados humanos, pero con la capacidad inmensa de alterar la estructura de este planeta. Estos seres eran conocedores de que habitaban un lugar con las únicas condiciones para la vida humana, y así lo disfrutaban, pues ofrecía en su parte exterior alimentos, en sus aguas peces y mariscos, y en las noches la luz de una luna para dormir, amar y soñar.
Sin embargo, algunos de estos estos seres, en un afán de acumular riqueza, comenzaron a tratar mal a este exótico planeta haciendo las siguientes cosas extrañas:
- Quemaron toneladas de combustibles fósiles mediante la producción de electricidad y gasolina para sus coches, aumentando la emisión de dióxido de carbono y de gases de efecto invernadero, haciendo que la temperatura se elevara.
- Deforestaron muchos de los bosques del planeta, lo que provocó el aumento y concentración de CO2en la atmósfera, que produjo un aumento del calentamiento global y una mayor subida de las temperaturas.
- Produjeron plástico por toneladas, que luego arrojaban al mar.
Así, los humanos calentaron y calentaron a este apacible planeta, y los glaciales empezaron a desprenderse, las tierras a inundarse, surgiendo lluvias inesperadas y cambios súbitos de clima.
Acudieron algunos a la conciencia global, extraña mezcla de ideas de los desposeídos del planeta, pero no lograron salvar a este exótico lugar. Al final los humanos indagaron por otros planetas para vivir, pero nosotros, los habitantes de los exoplanetas, no podíamos permitir el albergue a semejantes seres tan peligrosos.
Casi al momento de extinguirse, un grupo de humanos que habían jurado ser felices, se rebelaron y lograron detener la producción del petróleo, la deforestación y la producción de plástico. Hoy, en el día que los humanos celebran como el Día Mundial de la Tierra, los habitantes de los exoplanetas esperamos con paciencia el desenlace de esta historia.

