La obtención de la secuencia completa del ADN humano, que identifica 25000 genes, se inició en el año 1980 y tomó 23 años para completarse. Fue consecuencia del trabajo en equipo de cientos de científicos de todo el mundo quienes hoy se dedican a un nuevo proyecto complementario: el Proteoma Humano, para identificar el funcionamiento de cada proteína.
Casi todo lo que nos rodea actualmente se ha conseguido con trabajo en equipo gracias a la integración fraterna de los distintos saberes. Por eso el trabajo en equipo puede convertirse en una forma de hermandad en la que el principal derrotado es el ego, que separa y aleja.
Es gratificante para la felicidad personal el trabajo en equipos que interactúan con sinergia, movidos por la búsqueda espiritual de un mejor porvenir, mediante la ayuda a los demás.
La creatividad es la primera hada que aparece en el trabajo en equipo, quien con su gracia se posa en las mentes y corazones de sus miembros. Otro gran triunfador del trabajo en equipo es la productividad, porque incrementa las múltiples modalidades que pueden asumir un producto o un servicio.
Finalmente, el trabajo en equipo permite ejercer y actualizar los valores de la convivencia, eleva la autoestima y fortalece la identidad. Cada aporte suma y enriquece a todos.

