El cantante puertorriqueño, cuyo nombre artístico se atribuye al deseo de su padre de hacer un homenaje al bolerista Marco Antonio Muñiz, nació en 1968 con una temprana vocación musical impulsada estelarmente por el compositor Paul Simon, cuando en 1997 eligió al joven Marc Anthony entre miles de candidatos para el musical de Broadway, The Capeman.
En Marc Anthony se conjugan dos patrones universales de felicidad: El hacer lo que se ama y la ayuda a los demás. Marc Anthony ha dedicado su vida va seguir lo que un día su corazón le pidió, que era cantar, obteniendo el éxito que da la vida a quienes se dedican a ejercer su talento en bien de los demás. Así mismo acaba de recibir el premio Grammy Latino a la Persona del Año por su trabajo humanitario en favor de jóvenes artistas y de fundaciones para niños huérfanos de América Latina.
Su reciente aparición con Jennifer López, nos invita a reflexionar si es bueno después de una reciente ruptura amorosa iniciar otra, sin dar tiempo al necesario duelo y la lenta recuperación de la autoestima que nos permita abandonar el dolor para reiniciar el camino del amor de pareja.

