Queremos ser entendidos, escuchados, que la gente nos comprenda para así ser más felices. Pero ¿damos nosotros comprensión a los demás? Escuchamos adecuadamente? Entendemos adecuadamente a los otros? Y en el fondo, qué es comprender?.
La necesidad de entendimiento es una de las más importantes para sobrevivir. Su satisfacción nos abre caminos al conocimiento pleno de la realidad de una persona o del mundo. Cuando entendemos a fondo una realidad nos liberamos porque sabemos con exactitud qué podemos esperar de ella para crecer sin dañarnos. Así, cuando comprendemos el porqué una persona se comporta de tal o cual manera con nosotros, dejaremos las expectativas exageradas que nos hayamos podido hacer con ellas: asumiremos su realidad tal como es. No sufriremos sólo porque esa persona no cumpla con nuestros deseos.
Cuenta una fábula de Anthony de Mello que un escorpión necesitaba cruzar el río y para lograrlo le pidió a una rana que le hiciera el favor de permitirle posarse en ella mientras atravesaba el río. La rana le replicó diciendo que si lo hacía, el escorpión le inocularía el veneno y moriría en el instante. El escorpión le explicó que no podría hacer eso porque si la rana moría al atravesar el río, él también moriría en el acto porque se ahogaría. A la rana le pareció esto muy razonable y decidió hacerle el favor al escorpión. Cuando atravesaban el río, justo a la mitad de la corriente, el escorpión comenzó a inocular el veneno a la rana, a lo que ella le pregunto: ¿Por qué lo haces, no ves que moriremos los dos?. El escorpión respondió: lo siento, no lo puedo resistir, es mi naturaleza hacerlo.
Por no situarnos en el lugar del otro y no hacer el esfuerzo de conocer su historia personal, noes difícil entender y asumir la realidad presente. Si no damos compresión es muy probable que no nos comprendan a nosotros y por tanto que no nos entiendan de verdad. Comprender es una llave para esperar lo justo de una persona y así no causarnos el dolor de las decepciones que originan nuestras expectativas exageradas. Si aprendemos a comprender al otro lograremos ser felices porque entenderemos, sin apego, su verdadera realidad de ser una persona puesta en nuestro camino para hacer un nuevo aprendizaje.
