Necesitamos de grandes espacios de concentración en nuestras vidas para producir con profundidad y creatividad. Las interrupciones y las distracciones son factores que no ayudan, porque nos ubican en otra actividad distinta a la que veníamos haciendo.
Hay personas que han decidido desconectarse de redes ante la influencia de la epidemia de distracción y sus efectos en la capacidad de concentración.
Creemos que para estar vigentes debemos estar actualizando el Facebook, el twitter o instagram, cuando no es así. El mundo sigue su marcha porque no eres el centro de él. El mundo solo te llamará cuando realices obras singulares que beneficien a muchos.
La clave puede estar en controlar y limitar el tiempo que dedicamos a las redes, con templanza y disciplina.
Una vida más simple nos pide estar en el presente disfrutando de las pequeñas realidades que este nos regala a diario. El sol al amanecer, la magia de un atardecer, la sonrisa de un niño, la conversación directa con una nueva persona, son solo minúsculos ejemplos de lo que podría ser una vida que se instale en el presente.
Estarías dispuesto a un ayuno tecnológico de 1 semana?

