Estudios recientes muestran que la herencia genética, los hábitos cotidianos y las experiencias de felicidad son los principales factores que permiten alargar la vida de una persona.
La medicina moderna, en especial la antiaging, ha avanzado en este sentido con enfoques holísticos para el buen envejecimiento. Utiliza los marcadores biológicos del envejecimiento y establece los buenos hábitos personales a seguir.
En 1979, investigadores de la Universidad de Cardiff, en Inglaterra, hicieron una prueba a 2500 personas para mantener buenos hábitos que les permitieran evitar enfermedades y tener una vejez larga. Quienes lo lograron siguieron estos parámetros:
Hacer ejercicio diario
Alimentación con dieta mediterránea, frutas y vegetales
No fumar
Mantener controlado el peso corporal
Si toman alcohol, con moderación.
Cuidar de sí mismo es una actitud y una conducta esencial para lograr una vejez portentosa y digna. Observar los pensamientos, regular las emociones y cuidar la salud física, constituyen los ejes del cuidado de sí mismo.
Una vida en la que se hace el bien a sí mismo y a los demás es una vida bien vivida. No importa el tiempo en que uno esté en la tierra, pero sí importa la calidad con la que se viva ese tiempo.
Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.

