Autor: Daniel

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    En un cuento del budismo zen se relata que un hombre joven fue a visitar a un viejo sabio con el fin de que lo instruyera. El anciano lo recibió, invitándolo a una taza de te. Mientras tanto, el recién llegado no paraba de hablar inconsciente sobre los muchos conocimientos.

    El sabio cogió la tetera y empezó a verte té sobre la taza del invitado, de tal modo que el humeante liquido se demarro. No obstante, el viejo siguió sirviendo el té.

    -¿Que hace usted – dijo el joven -, no se da cuenta que la taza rebosa y esta cayendo el té al suelo?

    – Ilustro esta situación, Tú, la igual que la taza, estás ya lleno de tus propias opiniones, prejuicios y creencias. ¿De qué serviría que yo intentara enseñarte algo si antes no te vacías?

    Cambiar de hábitos requiere valentía para abandonar el pasado, fortaleza interior para enfrentar la adversidad, pero sobre todo la perseverancia para continuar en el nuevo camino elegido.