Emma Morano, ciudadana italiana, nació el 29 de noviembre de 1899 y acaba de morir a los 117 años. Sus secretos para la longevidad fueron los siguientes:
- Tranquilidad a toda hora
No se angustiaba por el devenir, por los contratiempos del día a día. Siempre miraba al futuro porque sabía dejar el pasado atrás.
- No se quedaba quieta
Siempre activa y tejiendo, que era lo que más le gustaba. Realizaba ejercicio regular en largas caminatas por su ciudad, Verbania, en Italia.
- Mucho huevo.
Uno diario, en diferentes presentaciones, lo que es explicable porque el huevo posee antioxidantes, luteina y zeaxaina. Además consumía poca carne.
- Dormía 8 horas.
Siempre se acostaba y se levantaba a la misma hora. Hacía una breve siesta cada día.
- Moderación
Cero excesos. No trasnochaba, no fumaba y no bebía en exceso. Solo tomaba grappa, un aguardiente italiano y en cantidad mínima.
- Amor a símisma
Se separó de su esposo por maltratador en 1938. Supo así quitarse un estrés de encima.




