Categoría: Mensaje Diario

  • Aliquam erat volutpat

    Aliquam erat volutpat

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  • El estado de la abundancia espiritual

    El estado de la abundancia espiritual

    Las siguientes afirmaciones y creencias nos conducen a vivir este estado de la felicidad:

    1. Doy gracias a Dios constantemente por todos los bienes.

    2. Hay para todos en este universo infinito.

    3. Tengo certeza de que los bienes llegarán a mi vida en el momento oportuno.

    4. Me merezco lo mejor, lo excelente, lo bueno de la vida.

    5. Fluyo en lo que amo hacer con infinita alegría y amor a la humanidad.

    6. Doy y recibo con sincera bondad y desprendimiento.

    7. Repaso a diario mis metas.

    8. Si miro atrás, me enfocaré en logros conquistados y en la felicidad que he podido dar a otros.

    9. Siento la prosperidad en cada instante de mis días.

    10. Mi afirmación diaria al amanecer y al anochecer es: ¡Soy Abundante¡

  • Pasado, presente y futuro

    Pasado, presente y futuro

    Podemos experimentar la realidad de nuestro presente desde una adecuada mirada al pasado y una saludable expectativa sobre el futuro. Nuestros pensamientos y emociones actúan de manera simultánea en estas tres dimensiones: el presente, el pasado y el futuro, y en esta interacción se dan todas las posibilidades de experimentar la felicidad.

  • ¿Qué agita a nuestros deseos?

    ¿Qué agita a nuestros deseos?

    Cuando deseamos, lo hacemos porque experimentamos la carencia de algo que no se tiene, una sensación de que estamos incompletos y que nos impulsa a reparar esa carencia. Por esto la vocación natural de nuestros deseos siempre es la de satisfacer necesidades o carencias. Cuando un niño desea comer previamente ha experimentado la necesidad de nutrirse. Esta necesidad lo lleva a desear y por tanto a manifestar su deseo llorando y pataleando. El proceso ocurre porque las necesidades hacen agitara nuestros deseos hacia objetos con los cuales se pretende superar la carencia. Estos objetos de deseo que perseguimos en la vida siempre contienen una promesa de satisfacción y placer, y por tanto de felicidad. El deseo siempre pretende satisfacer una necesidad, y esto nos hace sentir felices.