Categoría: Mensaje Diario

  • Defender nuestra templanza

    Defender nuestra templanza

    Llegar a desear lo auténtico para nuestras vidas implica pensar, reflexionar bien sobre los buenos objetos de deseo que sean acordes a nuestras auténticas necesidades. Esta reflexión es nublada con frecuencia por el bombardeo de los medios modernos  de información a que estamos expuestos y que tiende a desviar nuestra atención sobre los objetos adecuados del deseo. Para enfrentar con éxito este diario ataque mediático debemos tener siempre presente en nuestra mente a nuestros auténticos objetos de deseo. Una lista de los deseos, un mapa de prosperidad, un símbolo son eficaces ayudas para ganar esta batalla por nuestros sueños.

    También es un peligro a la templanza la manipulación de los medios de información[1]  que busca enfocarnos a objetos falsos del deseo. La propaganda mediática utiliza las cuatro formas de manipulación[2] como son la tentación, la seducción, la provocación y la intimidación para hacernos desear lo que no nos conviene. Una formación personal en la autonomía para decidir sin la intervención ajena es el mejor antídoto para enfrentar esta forma de ataque diario a nuestros auténticos deseos.

    [1] Véase Noam Chomsky. Como nos manipulan los medios de comunicación.[2] Joseph Courtés,  Análisis Semiótico del Discurso. Editorial Gredos. 1990. p. 161.

  • La rana y el escorpión.

    La rana y el escorpión.

    Antony de Melo cuenta la historia de una rana y un escorpión, en la que se encontraba una rana sentada a la orilla de un río. De repente se le acercó un escorpión quien le dijo:

    –Amiga rana, puedes ayudarme a cruzar el río?, puedes llevarme e tu espalda…

    –Que te lleve a mi espalda?- contestó la rana- ni pensarlo¡

    ¡Te conozco! Si te llevo a mi espalda, sacarás tu aguijón, me picarás y me matarás. Lo siento, pero no puede ser.

    —No seas tonta —le respondió entonces el escorpión—. ¿No ves que si te pincho con mi aguijón te hundirás en el agua y que yo, como no sé nadar, también me ahogaré?

    Y la rana, después de pensárselo mucho se dijo a sí misma:

    —Si este escorpión me pica a la mitad del río, nos ahogamos los dos. No creo que sea tan tonto como para hacerlo.

    Y entonces, la rana se dirigió al escorpión y le dijo:

    —Mira, escorpión. Lo he estado pensando y te voy a ayudar a cruzar el río.

    El escorpión se colocó sobre la resbaladiza espalda de la rana y empezaron juntos a cruzar el río.

    Cuando habían llegado a la mitad del trayecto, en una zona del río donde había remolinos, el escorpión picó con su aguijón a la rana. De repente la rana sintió un fuerte picotazo y cómo el veneno mortal se extendía por su cuerpo. Y mientras se ahogaba, y veía cómo también con ella se ahogaba el escorpión, pudo sacar las últimas fuerzas que le quedaban para decirle:

    —No entiendo nada… ¿Por qué lo has hecho? Tú también vas a morir.

    Y entonces, el escorpión la miró y le respondió:

    —Lo siento ranita. No he podido evitarlo. No puedo dejar de ser quien soy, ni actuar en contra de mi naturaleza, de mi costumbre y de otra forma distinta a como he aprendido a comportarme.

    Y poco después de decir esto, desaparecieron los dos, el escorpión y la rana, debajo de las aguas del río.

    Nadie puede cambiar a nadie, nacemos con una singularidad, un modo de satisfacer las necesidades primordiales que nos hace distintos, por lo que pretender cambiar al otro es como pedirle a un escorpión que cambie. Por eso el mejor secreto de una relación de pareja duradera o de un matrimonio feliz es la aceptación y comprensión del otro, naturalmente en la medida que el otro no nos produzca daño.

  • Las virtudes del amigo

    Las virtudes del amigo

    El amor de la amistad es sereno porque no se agita con apegos o pasiones sino con la genuina voluntad de aceptación del otro. Es un amor que pone a prueba en nosotros mismos las mejores virtudes:

    Aceptación para entender y comprender al amigo en sus debilidades y en sus fortalezas.
    Solidaridad para intervenir en favor del amigo cuando éste ha caído.
    Sinceridad para decir lo que se piensa.
    Perdón para olvidar las ofensas que a veces se reciben de los amigos.
    Consuelo para acompañar al amigo en el dolor.
    Humildad para recibir su buen consejo.
    Sacrificio para renunciar a nuestras comodidades en favor del amigo.
    Libertad para que el amigo vuele en el cielo de su propia felicidad.

  • El futuro como aliado

    El futuro como aliado

    El árbol que crece en el presente se debe a las raíces del pasado pero mira al cielo del futuro. La vivencia plena del presente puede ser alterada por nuestra preocupación por el futuro. Es muy importante una vida con metas y planeación para lograrlas y ello trae inevitables contingencias en el camino, porque una de las reglas de la vida es que el camino tiene obstáculos. Pero también debemos perseverar en nuestros propósitos y enfrentar los problemas con un optimismo renovado y la esperanza de un porvenir feliz. Al fin y al cabo nacimos para ser felices. El presente debe apuntar su mirada al futuro esperándolo como venturoso y feliz