Autor: James

  • Vivir 100 años

    Vivir 100 años

    Estudios recientes muestran que la herencia genética, los hábitos cotidianos y las experiencias de felicidad son los principales factores que permiten alargar la vida de una persona.

    La medicina moderna, en especial la antiaging, ha avanzado en este sentido con enfoques holísticos para el buen envejecimiento. Utiliza los marcadores biológicos del envejecimiento y establece los buenos hábitos personales a seguir.

    En 1979, investigadores de la Universidad de Cardiff, en Inglaterra, hicieron una prueba a 2500 personas para mantener buenos hábitos que les permitieran evitar enfermedades y tener una vejez larga. Quienes  lo lograron siguieron estos parámetros:

    Hacer ejercicio diario

    Alimentación con dieta mediterránea, frutas y vegetales

    No fumar

    Mantener controlado el peso corporal

    Si toman alcohol, con moderación.

    Cuidar de sí mismo es una actitud y una conducta esencial para lograr una vejez portentosa y digna. Observar los pensamientos, regular las emociones y cuidar la salud física, constituyen los ejes del cuidado de sí mismo.

    Una vida en la que se hace el bien a sí mismo y a los demás es una vida bien vivida. No importa el tiempo en que uno esté en la tierra, pero sí importa la calidad con la que se viva ese tiempo.

    Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.

  • Dar

    Dar

    El dar con generosidad es un buen hábito en nuestra relación con los demás. Significa dar lo mejor de nosotros mismos y también dar nuestras mejores obras.
    El dar generosamente acerca a las almas en la comunión perenne de la vida. El hábito de dar nos ejercita contra el apego a las cosas, fuente de emociones dañinas.
    Si eres avaricioso, el empezar a dar con generosidad te acercará a un término medio, en que consiste toda virtud para el buen vivir.
    A medida que damos con generosidad, ocurre algo maravilloso: comienzan a fluir los gestos de bondad y prosperidad en todas las direcciones de nuestras vidas.

  • Arte para nuestra vida

    Arte para nuestra vida

    El arte, entendido como una actividad creadora para la producción de belleza y expresión de una visión del mundo, en sus distintas manifestaciones ha acompañado a la historia de la humanidad: pintura, escultura, música, danza literatura, cine, teatro, fotografía, arquitectura, dibujo, entre muchas otras.

    Una actividad artística nos permite sustraernos de la realidad del mundo y transitar en la realidad de la belleza para compartirla con los demás. Posee efectos semejantes a los de la meditación por sus poderes de relajación y serenidad.

    El arte tiene la propiedad de amplificarse en múltiples géneros y subgéneros, gracias a las tecnologías y nuevos modos de hacer las cosas, a las cuales podemos acceder fácilmente. Herramientas como YouTube o los sitios especializados en artes nos permiten hacer un curso que dará más sentido a nuestras vidas.

    Construida una obra, aviene la muestra a los demás, lo que nos da la oportunidad de interactuar y compartir a través del campo infinito de la creatividad.

    Encontrada nuestra afición a un arte concreto, esta se convierte en oportunidad para experimentar las virtudes de la disciplina, la constancia y el reconocimiento del otro.

  • El Habito de Ayudar a los Demás

    El Habito de Ayudar a los Demás

    Nuestra civilización ha sobrevivido gracias a los lazos de solidaridad y cooperación entre los semejantes. Estos vínculos primordiales nos permitieron vencer los obstáculos de la naturaleza y evolucionar en una cadena de generaciones que transmitieron unas a otras los saberes, las prácticas y los afectos que nos mantienen unidos como especie. Las guerras constituyen episodios de separación local que finalmente logran superarse para vivir largos períodos de paz.

    Nacemos en el seno de una humanidad que nos da leche y cobijo en los primeros años. Crecemos entre juegos, albergamos sueños, formamos una familia, nos integramos a la sociedad y un día nuestros parientes y amigos nos despiden con dolor por nuestra partida final. Nacemos crecemos y morimos en comunidad. La mejor forma de expresar un sentido de amor por la humanidad son los gestos cotidianos de ayuda a los demás. Cuando ayudamos a los otros a ser felices, encontramos nuestra propia felicidad. Un refrán reza:

    Si quieres ser feliz…

    …durante una hora, haz la siesta.

    …durante un día, vete a pescar.

    …durante un mes, cásate.

    …durante un año, recibe una herencia.

    …durante toda la vida, ayuda a alguien.