El perdón es la llave para liberarnos del pasado y experimentar a plenitud el presente. Sin embargo, el perdón implica la faceta difícil de extinguir el hábito de albergar odio, rencor o culpa en nuestros corazones. Empieza con la cesación del nocivo hábito de juzgar a los demás y sustituirlo por el hábito de convertirnos en testigos silenciosos del presente. El hábito del perdón nos invita a ver a quienes nos hicieron daño como hijos de Dios, quienes por su nivel de conciencia, como testificó Jesús, no sabían lo que hacían. Michel Bachelet perdonó a los asesinos de su padre en la dictadura de Pinochet y Nelson Mandela pudo perdonar veintisiete años de encierro y vejaciones para emprender un camino de reconstrucción social con todos. El perdón es un hábito virtuoso que nace en condiciones adecuadas y que nos corresponde a todos construir. Felices y libres quienes pueden expresar de corazón su sincero perdón a los demás por el dolor padecido. El hábito del perdón nos libera, produce sanación espiritual y nos otorga la paz interior que finalmente abre la puerta a la felicidad.
Autor: James
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En el día de la mujer

Frases de Simone de Beauvoir, 1908-1986. Pensadora y novelista francesa.
«Cambia tu vida hoy, no apuestes al futuro, actúa ahora, sin demora».
«El día en que le sea posible para la mujer amar, no por debilidad sino por fortaleza, no escapar de sí misma sino encontrarse a sí misma, no humillarse sino reafirmarse – ese día el amor será para ella, como es para el hombre, una fuente de vida».
«El cuerpo no es una cosa, es una situación: es nuestra comprensión del mundo y el boceto de nuestro proyecto».
«Nadie es más arrogante hacia las mujeres, más agresivo o desdeñoso, que el hombre que se siente ansioso respecto a su virilidad».
«Soy demasiado inteligente, demasiado exigente, y demasiado ingeniosa como para que alguien pueda encargarse de mí completamente. Nadie me conoce o me ama totalmente. Sólo me tengo a mí misma».
«El hombre se define como ser humano y la mujer como femenina – cuando ella se comporta como un ser humano se dice que está imitando al varón».
«La vida tiene valor siempre que se valore la vida de los otros, a través del amor, la amistad, la indignación y la compasión».
«Cuando era niña, cuando era adolescente, los libros me salvaron de la desesperación: eso me convenció de que la cultura era el valor más alto».
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La confianza en uno mismo
La confianza en un mismo tiene un sustrato profundo que es la certeza de que somos chispa de la divinidad que se manifiesta en nuestras intuiciones y talentos. Como chispa divina que somos no deberíamos ser mendigos de las opiniones ajenas que tienden a torcer el camino genuino que hemos elegido para nuestras vidas. Tampoco el pasado, el futuro y las costumbres sociales pueden permitir desviar el dominio de nuestro ser interior que logramos con pensamientos autónomos, la moderación de los deseos y la orientación de las búsquedas a nuestras verdaderas pasiones. Así no tendremos miedo de decir yo pienso, yo elijo y yo decido, aunque nos malinterpreten los demás, quienes deben amarnos por los que somos y no por lo que esperen de nosotros[1]. La confianza en nosotros mismos es la base del auto cuidado y el detonante silencioso de los cambios que transforman a las sociedades.
[1] Ralph Waldo Emerson, Confía En Ti Mismo.
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Acepta la realidad
La realidad transcurre tal como debiera ser y en ella los seres viven un camino evolutivo de aprendizajes distintos. La realidad nos trae lágrimas y sonrisas que debemos aceptar con serenidad en la época que nos ha correspondido vivir. Los apegos a las personas o a las cosas impiden la aceptación de la realidad porque son máscaras que ocultan la realidad que anunciaba el poeta Antonio Machado: “Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar haciendo caminos sobre la mar”

