Autor: James

  • Estambul

    Estambul

    Conocida antiguamente como o Costantinopla o Bizancio, es una de las ciudades más bellas del mundo, tierra del premio nobel Orhan Pamuk (2006), hoy padece el azote de los fundamentalismos, que nacen de prácticas históricas sociales en que un grupo considera que está emparentado con la vida solo una noción específica de dios. 

  • Carta a Messi

    Carta a Messi

    Dios ha puesto en ti un don especial que te corresponde ejercer en el partido de fútbol de la vida. El mayor tesoro que tienes en la tierra es esa vocación o llamado divino para el que has nacido. Desde el día en que descubriste esa pasión por el fútbol has contraído una trascendental misión de ejercerla en beneficio de la humanidad.

    El dolor y la alegría son las dos caras que nos muestra la moneda de la vida. Quisiéramos siempre disfrutar de todo aquello que es placentero, meta principal de nuestros deseos. Y quisiéramos no sentir nunca la experiencia del dolor. Pero entre el dolor y el placer  transcurrirán todos los acontecimientos de tu vida. Lágrimas y risas siempre dibujarán el semblante de tu recorrido en el deporte.

    El dolor no entiende razones, no atiende consejos, es sordo ante las lecciones. ¿Cómo se purifica un corazón turbado por el dolor? Entendiendo que todo dolor inexorablemente transita a través de la negación de lo ocurrido, en que todo parece mentira, la inmediata crisis con su carga de rabia y angustia, hasta llegar a la aceptación serena de la realidad.

    En medio del dolor y la frustración la mejor jugada es levantarse y volver a empezar el camino de los sueños. La vida no es ganar o perder. La vida es sencillamente disfrutar del viaje, dejar atrás el pasado y ejercer tu talento en provecho de la humanidad.

    Los niños del mundo esperan de ti el ejemplo de voluntad para vencer a la adversidad. Levántate y vuelve a jugar para América.

  •  ¿Qué agita a nuestros deseos?

     ¿Qué agita a nuestros deseos?

    Cuando deseamos, lo hacemos porque experimentamos la carencia de algo que no se tiene, una sensación de que estamos incompletos y que nos impulsa a reparar esa carencia. Por esto la vocación natural de nuestros deseos siempre es la de satisfacer necesidades o carencias. Cuando un niño desea comer previamente ha experimentado la necesidad de nutrirse. Esta necesidad lo lleva a desear y por tanto a manifestar su deseo llorando y pataleando. El proceso ocurre porque las necesidades hacen agitara nuestros deseos hacia objetos con los cuales se pretende superar la carencia. Estos objetos de deseo que perseguimos en la vida siempre contienen una promesa de satisfacción y placer, y por tanto de felicidad. El deseo siempre pretende satisfacer una necesidad, y esto nos hace sentir felices.
     
    La palabra necesidad se define como el impulso irresistible que hace que las causas obren infaliblemente en cierto sentido. Las necesidades son las fuerzas primordiales que nos mueven a desear objetos y actividades. Sin embargo, entre estas fuerzas existen unas de mayor jerarquía: las pasiones, que son los impulsos más esenciales que mueven a las personas. Las pasiones son las primordiales fuerzas irresistibles que nos atraen y que debemos reconocer en nuestro ser como los profundos hilos invisibles del alma.
     
    Si podemos descubrir nuestras auténticas pasiones, habremos develado los mil rostros que puede adoptar el deseo y podremos ser fieles a nosotros mismos, porque en nuestras auténticas pasiones se encuentra la fuente original que determina el sentido de nuestras búsquedas y que nos exhorta diariamente a seguir el camino de nuestros sueños, aunque desoigamos su llamado.
     
    Son las pasiones la raíz de nuestros impulsos, movimientos y fines esenciales, el misterioso motor de los más importantes deseos. Y si nuestro fin esencial en la vida es la conquista de la felicidad, en nuestras auténticas pasiones está el origen de esa felicidad que todos aspiramos conquistar.
     

  • El Brexit

    El Brexit

    La agrupación de países para el logro del bienestar común es una realidad contemporánea que ha traído beneficios para la integración, la multiculturalidad y el diálogo constante entre los pueblos.

    Toda asociación entre personas o grupos humanos implica diferencias en la conducción de los destinos, pero si existe una compatibilidad básica estas diferencias deben conciliarse para hallar soluciones a lo que nos separa. Distanciar lo que podía ser compatible entre grandes fuerzas mundiales traerá un mal ejemplo a la comunidad internacional, porque se atizarán divisiones y populismos.

    El Brexit es una lección para la Unión Europea, que ahora debe profundizar la solidaridad con los migrantes forzosos y sus países miembros hoy en dificultades.