Autor: James

  • Responsabilidad por la Felicidad

    Responsabilidad por la Felicidad

    Con frecuencia culpamos a otras personas, a fuerzas extrañas, o a la suerte, de lo bien o mal que la pasamos. Son usuales las siguientes frases “si tú cambiaras, yo sería feliz”, “como no me quieres, no puedo ser feliz”, “tengo tan mala suerte…”, “no he tenido la oportunidad de…” Y la lista parece no terminar. Culpamos a los otros porque así eludimos la responsabilidad personal de ser felices, de ejercer la libertad para construir con nuestras manos la propia felicidad. Poseemos el don precioso de la libertad interior pero sentimos temor de ejercerla. Pasan los años y terminamos sometidos al eficaz poder del miedo. Ser feliz es una decisión personal y valiente que revela hasta qué punto se es verdaderamente libre para elegir los mejores hábitos de vida. La decisión constante de ser feliz es la insignia de quien es verdaderamente libre.

  • Buda y Los Deseos

    Buda y Los Deseos

    En la filosofía budista existe otra forma de relacionarse con los deseos. Hace más de dos mil quinientos años el rey Sudodana, en el norte de la India, deseaba profundamente que su hijo Shidarta Gautama Buda no conociera enfermos, ancianos o sufrimiento alguno. A causa de una antigua leyenda, tenía el temor de que su hijo se convirtiera en monje y abandonase el destino de la monarquía. Sin embargo, Shidarta Gautama Buda después de gozar de una vida de infinita riqueza material a los veintinueve años experimentó un llamado interior que lo hizo renunciar al palacio real y emprender un viaje de vida mendicante con el propósito de hallar la causa del sufrimiento humano. Después de muchas privaciones y a punto de morir, Shidarta Gautama Buda encontró la iluminación, un estado espiritual más allá del bien y del mal, desde el cual logró por fin apaciguar sus deseos y hacer cesar su propio sufrimiento. Desde entonces el budismo nos exhorta a seguir el camino del medio, situado, según esta visión, entre el sensual placer de los sentidos y la austeridad de los ascetas. 

  • Estambul

    Estambul

    Conocida antiguamente como o Costantinopla o Bizancio, es una de las ciudades más bellas del mundo, tierra del premio nobel Orhan Pamuk (2006), hoy padece el azote de los fundamentalismos, que nacen de prácticas históricas sociales en que un grupo considera que está emparentado con la vida solo una noción específica de dios. 

  • Carta a Messi

    Carta a Messi

    Dios ha puesto en ti un don especial que te corresponde ejercer en el partido de fútbol de la vida. El mayor tesoro que tienes en la tierra es esa vocación o llamado divino para el que has nacido. Desde el día en que descubriste esa pasión por el fútbol has contraído una trascendental misión de ejercerla en beneficio de la humanidad.

    El dolor y la alegría son las dos caras que nos muestra la moneda de la vida. Quisiéramos siempre disfrutar de todo aquello que es placentero, meta principal de nuestros deseos. Y quisiéramos no sentir nunca la experiencia del dolor. Pero entre el dolor y el placer  transcurrirán todos los acontecimientos de tu vida. Lágrimas y risas siempre dibujarán el semblante de tu recorrido en el deporte.

    El dolor no entiende razones, no atiende consejos, es sordo ante las lecciones. ¿Cómo se purifica un corazón turbado por el dolor? Entendiendo que todo dolor inexorablemente transita a través de la negación de lo ocurrido, en que todo parece mentira, la inmediata crisis con su carga de rabia y angustia, hasta llegar a la aceptación serena de la realidad.

    En medio del dolor y la frustración la mejor jugada es levantarse y volver a empezar el camino de los sueños. La vida no es ganar o perder. La vida es sencillamente disfrutar del viaje, dejar atrás el pasado y ejercer tu talento en provecho de la humanidad.

    Los niños del mundo esperan de ti el ejemplo de voluntad para vencer a la adversidad. Levántate y vuelve a jugar para América.