Autor: James

  • La Constancia

    Julio César Arbeláez, un amigo caleño especialista en psicoanálisis, dice que la vida tiene tres claves. La primera, que nacimos para ser felices. La segunda, que el camino tiene obstáculos. La tercera, que debemos saber esperar.

     Cuántas personas creyeron, por hacer caso a la multitud, que eran unos patitos feos cuando realmente eran preciosos cisnes y por eso dejaron de creer en sí mismos y abandonaron sus sueños? Cuantas veces le dijeron a Thomas Alba Edinson que nunca podría inventar la bombilla eléctrica? Cuántos obstáculos tuvo que enfrentar Einstein para que la comunidad científica cesara su excepticismo y aceptara la teoría de la relatividad? La historia de la grandeza con frecuencia se acompaña de muchas historias de incomprensión.

    Ser consistente es mantener el barco en dirección al puerto de llegada, sin permitir que la tempestad lo desvíe ni que gane el desaliento.

    Marco Aurelio sentenció: 

    “Un hombre debe estar reforzado y apoyado desde dentro, o su templo caerá y se convertirá en polvo”

    Por eso debemos mantener la perspectiva en los momentos aciagos, repasar con muchísima frecuencia nuestros objetivos y creer en nuestra voz interior. Las respuestas están adentro, no afuera.

    Levántate contra el “que diran” el “que oso” o el “usted no es capaz”. Tienes derecho a conquistar tu sueño, entonces aliméntalo y protégelo.

    Woodrow Wilson nos enseña:

    “Nosotros crecemos por nuestros sueños.

    Todos los grandes hombres son soñadores.

    Ellos ven las cosas en la placidez de un día de primavera  o en el fuego rojo de un largo atardecer en invierno.

    Algunos dejamos morir estos grandes sueños, pero otros los alimentan y protegen, cuidan de ellos a través de los días malos hasta que los traen hacia el sol que viene siempre para aquellos que sinceramente esperan que sus sueños se hagan realidad”.

     Que no puedes? ¡Bah!

  • La Generosidad

    En el santuario de Monserrate escuché a un sacerdote unas palabras bellísimas que inspiraron este escrito. Dijo el sacerdote:

    “El más importante no es el que más tiene, ni quien más alto cargo ocupa, ni el más famoso. El más importante es quien más sirve, quien más da, quien más ama”.

    Frecuentemente pensamos que si damos perderemos algo. Estamos muy apegados a lo que creemos tener y olvidamos que es la vida la que nos tiene a nosotros. Por eso al final del viaje no nos llevamos nada; en cambio queda en los que sobreviven lo que les hemos dado, y así en ellos, en sus corazones, continuaremos viviendo.

    La naturaleza misma es dadora, circulante. Basta observar el proceso de fotosíntesis o de circulación del agua para entender eso. Sin embargo, los seres humanos con nuestra conciencia de pobreza, de carencia, nos hemos convertido en retenedores y no en dadores. En vez de preguntarnos “en qué podemos ayudar”, nos preguntamos continuamente “que puedo yo ganar”.

    Existe otra conciencia, la de abundancia, que nos hace sabernos plenos de dones de talentos para ejercerlos dando de sus frutos a los demás. Una conciencia que nos enseña a pensar creativamente sobre lo que necesita el mundo para dárselo y no sobre lo que puede darnos el mundo a nosotros. Hace cincuenta años Japón, destruido por la guerra, pensó creativamente y descubrió que el mundo necesitaría tecnología. Japón ejerció sus talentos ofreciendo entonces tecnología y es significativo que hoy sea una superpotencia económica, y que en Tokio se radiquen los siete bancos más grandes del mundo.

  • La autenticidad de Paul Cézanne Nacido el 19 de enero de 1839 en Francia, es el padre de la pintura moderna, y autor de obras que buscaron ofrecer una visión auténtica de la realidad. «Vista entre los árboles”1882. Su generación no comprendió en su integridad su grandeza, solo lo hizo la nueva, en los últimos años de su vida. Tuvo notoria influencia en la obra de Picasso y Matisse. Vivió entregado, con independencia de la crítica y las tendencias de su época, a su obra, siendo el puente entre impresionismo y cubismo Paul Cézanne sabía que la autenticidad y la autonomía personal son pilares de las obras que perduran y dejan huella en los demás.

  • Edmundo Rivero

    Un 18 de enero de 1986 falleció en Buenos Aires Edmundo Rivero, cantante, guitarrista y compositor de tangos argentino. En los años 40 se encontraba cantando con su amigo Troilo, bandeonista, en un baile con lleno completo. Al iniciar la interpretación vocal de un tango, la gente comenzó a aplaudir, agitarse y lanzar cosas, a lo que Troilo le advirtió:«Mire, Rivero, mejor bájese del palco, porque me parece que esto viene de “cargada”».« ¿Le parece?».« ¿Y no ve que le tiran cosas?».«Ah, pero a mí en los bailes siempre me aplauden así».Los optimistas desentrañan de los problemas y las contrariedades una razón para seguir siendo felices. Su gran hermano es el humor, y viven siempre en el presente.