Autor: mercadeo

  • Los 11 hábitos del partido de la vida

    Los 11 hábitos del partido de la vida

    Los 11 hábitos del partido de la vida

  • El fracaso

    El fracaso

    Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito.

  • La actividad de no pensar

    La actividad de no pensar

    Es bueno educar los pensamientos sobre el pasado, el presente y el futuro para vivir el estado de la felicidad. Sin embargo, la actividad de no pensar, de alejar la mente de las realidades cotidianas para alcanzar un estado superior de transcendencia es una forma de asegurar la salud mental. La actividad de no pensar puede encauzarse con el poder de la meditación trascendental, la cual consiste en dirigir la atención a un mantra o sonido, durante veinte minutos, dos veces al día, eliminando simultáneamente todo pensamiento o idea que nos pueda alejar del mantra elegido. La meditación no es un estado de concentración mental, es la cesación temporal de la actividad de pensar.

  • Atrapados por los aparatos tecnológicos de información

    Atrapados por los aparatos tecnológicos de información

    Uno escucha a los pájaros trinar en la mañana, ve a los peces navegar lentamente, a las ardillas corriendo entre los árboles, y observa en todos ellos el placer de vivir. Pero nosotros semejamos zombis que vivimos atrapados por los aparatos tecnológicos de información, comunicación y entretenimiento, creyendo que pertenecemos a una red social cuando en el fondo nos distraemos del presente buscando que nos aprueben o buscando aprobar a otros.

    El único ámbito en que podemos experimentar la felicidad es en el presente. Es el presente una oportunidad diaria para ejercer nuestros talentos, pensar con optimismo, experimentaremociones positivas, vivir el asombro, la alegría y el entusiasmo. Pero nos dejamos aprisionar en el cúmulo exagerado de actividades y el hábito de hacer varias cosas al tiempo para acumular dinero y luego consumir.

    Nuestro pecado es dejar pasar los días sin la conciencia del presente. El poder del presente, nuestra entrega a él, puede hacernos olvidar los dolores y las culpas del pasado y cesar la preocupación por el futuro. El poder del presente es el de vivir a plenitud la felicidad.