Autor: James

  • Inmigración

    Inmigración

    Nacemos con un proyecto de vida por el cual aspiramos a conquistar la felicidad. En ocasiones este proyecto de vida está unido a migrar a otra nación, por decisión propia o por circunstancias traumáticas, como las guerras que los países no logran superar.

    Pero la integración entre los seres humanos es el motor actual de la civilización, que estimula el libre intercambio, la cultura y la tolerancia.

    El mundo es una larga historia de migraciones, desde los glaciares hasta nuestros días, que nos llevaron por los caminos de la agricultura y la recolección, pasando por la industrialización, hasta la actual sociedad de la información. Negarnos a la migración significa entonces denigrar de nuestro esforzado pasado.

    Agitar la xenofobia entre las personas es incitar a la debacle de la civilización, porque nos separa en nuestra mirada fundamental: la fraternidad.

    La xenofobia denota miedo, es decir, la emoción que se experimenta ante la amenaza imaginaria o real de perder un objeto de deseo. “América para los americanos” era un viejo eslogan que cumplió su ciclo de caducidad ante la nueva consigna el mundo para el mundo.   

     

  • Trabajar en lo que nos apasiona

    Trabajar en lo que nos apasiona

     Foto: Guillermo Torres/Semana

    Betty encinales, quien trabajó como directora comercial de Financial Times, Capital Economics, y el país de España, y actualmente asesora en reclutamiento laboral, a una pregunta de Semana, sobre los trabajos que no dan dinero, como la filosofía, contestó:

    “La gente debe estudiar algo que le haga feliz, algo que le apasione. Si trabaja por dinero va a sufrir toda la vida. A mí me ha ido muy bien no porque tenga suerte, sino porque amo lo que hago. Pero hay que amar lo que se hace con estrategia. En Colombia es más difícil, pero hay filósofos que viven muy bien gracias a que hacen libros, a que hacen conferencias, a que se vuelven profesores universitarios. En todas las carreras hay oportunidades. Nunca haga nada solo por dinero porque será la persona más miserable. Quizás soy muy romántica, pero la vida se va muy rápido y no se trata de dedicar la vida a algo que no le gusta. Conozco personas a las que les va muy bien diseñando shorts porque eso es lo que aman. Conozco peluqueros supremamente exitosos porque eso es lo que aman. De nuevo, se trata de no tener miedo. Si alguien va a estudiar algo como filosofía pues puede usar su pensamiento para lograr que lo que hace sea sostenible. Digo, tienes que vivir. Yo amo lo que hago pero cobro. Debemos dejar esa mentalidad de sentirnos conformes solo porque podemos hacer lo que nos gusta así nos muramos de hambre.”

    Y tiene mucha razón: el tiempo en la vida es breve, y qué mejor manera que vivirlo haciendo lo que se ama, lo que nos apasiona, lo que va en dirección de nuestras auténticas y primordiales necesidades. No importa si no construyes el gran edificio, sino el sencillo ladrillo, lo importante es que lo que hagas signifique mucho para ti.

    Haces en la actualidad lo que amas?

    Si  no es así,  inicia un plan de acción para trabajar en lo que ames, y un plan contra el miedo a hacerlo.

  • Trump o la Incertidumbre mundial

    Trump o la Incertidumbre mundial

    El discurso de posesión como presidente y las primeras acciones de Donald Trump han preocupado al mundo civilizado, por el posible advenimiento de una escalada de la guerra, la afectación de las economías y la persecución a los inmigrantes, las minorías sociales, las mujeres o los islámicos.

    Con este proceder ha atizado una de las cuatro emociones detectados por Paul Eckman hace en su libro Emotion In the Human Face Paul Ekman, sicólogo norteamericano: el miedo.

    El miedo es una emoción que se expresa como preocupación, ansiedad, incertidumbre, vergüenza, o fobia. El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son, como nos advertía Tito Livio, por eso frente al miedo colectivo que empieza  apoderase de la gente en el mundo, es bueno oponer acciones dirigidas por la valentía. Es el ejemplo de la miles de mujeres que recientemente se han pronunciado en las calles manifestando su abierta oposición a las políticas sexistas y anti inmigratorias de Trump.

    ¿Sexo débil? Bah¡

  • Aceptación de la realidad

    Aceptación de la realidad

    Una persona espiritual experimenta la realidad que transcurre ante su vida con plena aceptación, sin reproches o quejas. No pretende controlar la realidad porque esta se esparce libremente sobre la vida a través de las acciones de sus semejantes o de la naturaleza. Lo que puede hacer es intervenir en ella para promover las condiciones de felicidad y bienestar de sí mismo o de la sociedad, tal como hizo Mahatma Gandhi, quien promovió la liberación del pueblo de la India, mediante una paciente revolución sin violencia, con prolongados ayunos y la formidable marcha de la sal.

    La realidad trae lágrimas y sonrisas que debemos aceptar con serenidad en la época que nos ha correspondido vivir. Los apegos a las personas o a las cosas impiden la aceptación de la realidad porque son máscaras de ilusión, que prolongan nuestro dolor y no nos permiten vivir. Anunciaba el poeta Antonio Machado: “Todo pasa y todo queda, y lo nuestro es pasar haciendo caminos sobre la mar”.

    La realidad discurre tal como debiera ser pero nos reta constantemente a realizar profundos aprendizajes sobre las consecuencias de nuestras elecciones, tomar responsabilidad por nuestras vidas y estar dispuestos al cambio en singulares caminos evolutivos.

    Una persona espiritual entiende que todo lo que le ocurre tiene un sentido, y que las coincidencias que le acaecen son las palabras con que Dios se le manifiesta para invitarle a transitar aquellos caminos que le conducirán a sus auténticas búsquedas.