Autor: James

  • Un trabajo que te haga reír

    Un trabajo que te haga reír

    Si el trabajo no te permite reír, gozar del presente, o sentir la experiencia de la plenitud estás gastando inútilmente tu tiempo y desperdiciando la oportunidad de la felicidad. El trabajo no será un trabajo sino un padecimiento. Por eso Confucio sentenciaba: “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. Nadie tiene por que venir a la tierra a padecer la realidad sino a vivirla con felicidad. La posibilidad de gozar, de disfrutar al realizar una actividad, es el medidor exacto de la felicidad en ese instante.

  • Orientar los deseos

    Orientar los deseos

    Nuestros deseos tienen la tendencia a dirigirse a las cosas bellas y convenientes pero también a las actividades que experimentamos como placenteras. Sin embargo, estos objetos de deseo también

    tienen el gran poder de halarnos y desviar nuestro destino de felicidad si no logramos orientarlos por el sendero de nuestras auténticas pasiones, esas búsquedas del corazón a las que

    verdaderamente estamos llamados. La clave no es desear o que se cumplan los deseos, la clave es desear lo que realmente necesitamos para nuestras vidas.

  • Hacer lo que se ama

    Hacer lo que se ama

    Si nos decidimos a hacer lo que verdaderamente amamos, lo que pide nuestro corazón, la vida se armonizará y fluirá con facilidad, pues nuestras pasiones primordiales nos llevarán a hacer lo que amamos, lo que permitirá satisfacer las necesidades de la humanidad, atrayendo más y más todo aquello vinculado a lo que amamos hacer. El sentido de una vida, que consiste en la dirección de nuestras intenciones y propósitos, se encuentra en el servicio a los demás, en hacer lo que amamos por amor a todos.
    Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.

  • El amor de pareja

    El amor de pareja

    Este rostro del amor es de los más difíciles de conocer y vivir por causa de las influencias sociales contemporáneas que equivocadamente nos hacen experimentar el amor de pareja con narcisismo, apego o dominio. El amor debería ser una oportunidad de libertad y crecimiento ejerciéndose como un arte mediante el cuidado, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento del otro. Tres dimensiones actúan en toda relación de pareja: la química, la compatibilidad, y los proyectos comunes