Autor: James

  • Ira e infartos

    Ira e infartos

    Un estudio en 300 pacientes en Sídney Australia, publicado en la revista European Heart Journal demostró recientemente la conexión entre la ira y los accidentes cardiovasculares.

    Es frecuente el ingreso a los hospitales de pacientes infartados, que han padecido en las últimas 48 horas episodios de ira intensa, lo que les provoca el incremento de  adrenalina y cortisol en el torrente sanguíneo.  

    En la sociedad moderna son crecientes los sucesos de gente con ira que la manifiestan con agresiones, intolerancia y enfado.

    Sentimos la emoción de la ira cuando nos es arrebatado un objeto de deseo, sea este un bien material como el dinero, o la tranquilidad personal. En primer lugar, para dominar esta emoción podemos utilizar el antídoto espiritual observando desde nuestra fe en Dios, a nuestra emoción de la ira, sin hacer reproches o juicios. En segundo lugar, podemos oponer a la ira el antídoto racional analizando nuestro exagerado apego al objeto del deseo que sentimos arrebatado, ejerciendo la capacidad de aceptar la realidad y perdonar la ofensa. Finalmente podemos usar el antídoto emocional oponiendo a la ira una emoción contraria: la serenidad. En suma, ante la ira, observación, aceptación  y serenidad.

    En un relato de la tradición oriental se narra que un guerrero samurái se presentó frente a un gran maestro y le preguntó dónde estaban las puertas que conducían al infierno y al cielo.

    El maestro se rió y contestó: “¿Un samurái, tú? Pareces un mendigo.

    El guerrero se sintió herido en su orgullo y desenfundó su espada para matar al maestro, cuando este le dijo:

    -Esta es la puerta del infierno.

    Inmediatamente el samurái entendió. Puso la espada en su cinto, y el maestro le dijo:

    -Y esta es la puerta del cielo.

    La ira desborda el alma, es un diablo en el corazón, que nos impide entender que al final, nada es tan importante.

  • La música del mundo

    La música del mundo

    Las culturas del mundo son espacios de diálogo, que expresan la identidad de los pueblos de  la humanidad, cuya  vocación es la de compartir en la fraternidad.  

    La música, como lenguaje universal, se ha convertido en un gran vehículo de manifestación de las infinitas culturas del mundo.

    Estudios científicos muestran como la música realizada en forma conjunta, bajo guías especializadas, produce conexiones emocionales y además fortalece la empatía entre las personas.  Tiene también la música el poder positivo de elevar el ánimo y hacernos sentir vivos.

    Con los buenos recuerdos ejerce una influencia poderosa, pues los pone en el presente haciéndonos sentir vivencias que fueron importantes en nuestras vidas. Cuántas veces una melodía nos ha hecho recordar a una persona que quisimos o una vivencia significativa…

    Deberíamos seleccionar muy bien la música que escuchamos. Música que sea para el amor y no la dependencia, la tranquilidad y no la guerra. Música para vivir.

    En  youtube  puedes conectarte con Putumayo Music World, que promociona música folclórica y popular del mundo.

  • Maradona y un partido por la paz

    Maradona y un partido por la paz

    Recientemente en Italia se realizó un partido por la paz ciudad de Roma, Italia, para ayudar a organizaciones humanitarias  y fundaciones pontificias que buscan conseguir fondos para las víctimas del terremoto padecido en el centro de Italia, que causó 300 muertos.

    Sin embargo, lo que debería ser un encuentro de fraternidad para la solidaridad, resultó manchado por la vieja actitud de pelea del ex astro del fútbol mundial Diego Armando Maradona, quien increpó de manera sostenida a otro ex jugador de la selección argentina, Juan Sebastián Verón, por su actual rol en la dirigencia del fútbol.

    Maradona se ha convertido en un mal ejemplo de lo que debe ser la juventud, que necesita de íconos de virtud que muestren la templanza para evitar caer en la dependencia de las digas, prudencia para pensar antes de actuar y evitar ser impulsivos, y sobre todo humildad para entender que podemos mejorar el mundo no con el ego ni el apego sino con el desprendimiento, la solidaridad y la fraternidad.

  • Los pequeños triunfos

    Los pequeños triunfos

    Los pequeños triunfos en la vida tienen una importante función en nuestro cometido de ser felices.

    Son verdaderos alicientes para las grandes y principales metas que debemos tener establecidas en nuestro proyecto de vida personal.

    Los pequeños triunfos se logran con un plan, ojalá escrito, que se sigue con  la virtud de la perseverancia, y que es el Motivador de nuestro corazón ante los desfallecimientos que suelen ocurrir en nuestra lucha.

    La conquista de los pequeños triunfos requiere ayuda de personas que se constituyen en nuestros apoyos. Ninguna gran conquista pudo hacerse sin el apoyo de quienes nos quieren y desean ayudarnos.

    La felicidad tiene que ver con conquistar los sueños, y el permitir que nos apoyen y ayuden también hace felices a los demás.