Categoría: Mensaje Diario

  • Confía en ti mismo

    Confía en ti mismo

    La mayoría de las personas desean que su razón u opinión sea aceptada y reconocida por los demás gracias a una emoción fundamental denominada ego, que les hace sentirse muy importantes o superiores ante los demás.

    Pero la razón u opinión ajena es con frecuencia muy distinta a la nuestra, lo que nos impele al reto de tener ánimo crítico frente a los puntos de vista ajenos, en especial cuando versen sobre política, religión o ideologías. Incluso frente a las opiniones sobre las pequeñas cosas de la vida se nos incita a adoptar la opinión ajena. “ese traje no te queda bien, no uses esa herramienta, te ves ridículo haciendo eso”.

    La mejor pregunta que puedes hacerte antes de aceptar un punto de vista ajeno es esta: ¿lo que se me propone está en consonancia con mis auténticos deseos y el bienestar de los demás?

    Pero si no sabes lo que tu  corazón desea, será muy fácil vivir para la opinión de los demás y no bajo la luz de la tuya. Saber lo que se quiere en la vida define nuestra identidad y también nuestra libertad.  

    Cuando no somos críticos frente a la opinión ajena, nuestra ruta de navegación en la vida se moverá al vaivén de las circunstancias. Vinimos al mundo a dejar una huella de amor auténtico, no a pisar las huellas de otros.  

    Confía en tu propio juicio, confía en ti mismo…

  • Ego

    Ego

    Se le empieza diciendo que es el mejor. Y él se lo cree.

    Luego se le premia por ser el mejor, y también se lo cree.

    Al final se cree superior, elevado, el más inteligente, bueno y capaz.

    El mundo empieza a convertirse en una carrera competitiva para seguir siendo el mejor, y en esa carrera, lucha, agrede y humilla. No puede encontrarse a sí mismo, sólo complacer a quienes aplaudirán su logro.  

    A esta altura ya pervive en él una nueva emoción, un sentimiento extraño que agita, produce ansiedad y es adictivo: ahora padece la emoción del ego, un apego exagerado a su propio yo.

    Cuidar las emociones es un patrón universal de felicidad. Cualquier emoción que se desborde en nuestra alma nos hará perder el camino.

    Quien está atrapado por la emoción del ego, deberá comenzar por observarse a sí mismo sin juzgarse, examinar el yo imaginario al que se apega, y experimentar frecuentemente la emoción contraria al ego, que es el sentimiento de humildad para servir, dar y amar.

  • Diciembre

    Diciembre

    Un  mes para evaluar lo acontecido en el año que termina, festejar la magia de la vida con nuestros seres queridos y renovar los vínculos de solidaridad con los menos favorecidos.

    Se celebra en muchas partes del mundo la natividad, en la que un líder social llamado Jesús nos invitó con su ejemplo a ayudar  a los demás, con generosidad y entrega infinita.

    Un mes para mejorar lo que debamos, en orden a fortalecer los hábitos que nos conduzcan realmente a las metas y a abandonar las conductas antiguas que no nos dejan crecer espiritual y  materialmente.

    Un mes para leer, meditar, servir y amar.

  • Redes sociales y concentración

    Redes sociales y concentración

    Necesitamos de grandes espacios de concentración en nuestras vidas para producir con profundidad y creatividad. Las interrupciones y las distracciones son factores que no ayudan, porque nos ubican en otra actividad distinta a la que veníamos haciendo.

    Hay personas que han decidido desconectarse de redes ante la influencia de la epidemia de distracción y sus efectos en la capacidad de concentración.  

    Creemos que para estar vigentes debemos estar actualizando el Facebook, el twitter o instagram, cuando no es así. El mundo sigue su marcha porque no eres el centro de él. El mundo solo te llamará cuando realices obras singulares que beneficien a muchos.

    La clave puede estar en controlar y limitar el tiempo que dedicamos a las redes, con templanza y disciplina.

    Una vida más simple nos pide estar en el presente disfrutando de las pequeñas realidades que este nos regala a diario. El sol al amanecer, la magia de un atardecer, la sonrisa de un niño, la conversación directa con una nueva persona, son solo minúsculos ejemplos de lo que podría ser una vida que se instale en el presente.

    Estarías dispuesto a un ayuno tecnológico de 1 semana?