Categoría: Mensaje Diario

  • Hermosa biblioteca

    Hermosa biblioteca

    Los libros constituyen un medio para establecer un apacible diálogo con autores que nunca hemos visto, pero que podemos conocer profundamente.  

    Representan ideas nuevas que llegan a nuestra cotidianidad, para refrescarla o guiarla ante las grandes preguntas de la vida.

    El formato físico de los libros, a pesar del auge de los soportes digitales, aún pervive con sus encantos secretos. Guardan en su interior una magia que nos hace vincularnos emocionalmente a ellos.

    Un lugar de encuentro con los grandes autores de la humanidad son las bibliotecas, porque son espacios alejados de distractores, el celular, o las actividades domésticas, que interrumpen los procesos de lectura.

    Veamos la espectacular renovación de la biblioteca de Nueva York en:

    https://www.youtube.com/watch?v=tkD9aNOn6v0

  • Vivir 100 años

    Vivir 100 años

    Estudios recientes muestran que la herencia genética, los hábitos cotidianos y las experiencias de felicidad son los principales factores que permiten alargar la vida de una persona.

    La medicina moderna, en especial la antiaging, ha avanzado en este sentido con enfoques holísticos para el buen envejecimiento. Utiliza los marcadores biológicos del envejecimiento y establece los buenos hábitos personales a seguir.

    En 1979, investigadores de la Universidad de Cardiff, en Inglaterra, hicieron una prueba a 2500 personas para mantener buenos hábitos que les permitieran evitar enfermedades y tener una vejez larga. Quienes  lo lograron siguieron estos parámetros:

    Hacer ejercicio diario

    Alimentación con dieta mediterránea, frutas y vegetales

    No fumar

    Mantener controlado el peso corporal

    Si toman alcohol, con moderación.  

    Cuidar de sí mismo es una actitud y una conducta esencial para lograr una vejez portentosa y digna. Observar los pensamientos, regular las emociones y cuidar la salud física, constituyen los ejes del cuidado de sí mismo.  

    Una vida en la que se hace el bien a sí mismo y a los demás es una vida bien vivida. No importa el tiempo en que uno esté en la tierra, pero sí importa la calidad con la que se viva ese tiempo.

    Es preferible ser viejo menos tiempo que serlo antes de la vejez.

  • Innovar

    Innovar

    La riqueza de las naciones en la actualidad está orientada a la innovación, que es el ámbito de la creatividad para la satisfacción de las nuevas necesidades del mundo. El indicador más claro es el que evidencia que las naciones más desarrolladas son las que más crean aplicaciones de patentes.

    La creatividad es un don que experimentamos cuando permitimos que lo divino se exprese en nosotros. Muchos artistas confiesan que al realizar su actividad creadora se sienten deliciosamente poseídos por un genio interior que los guía e inspira a producir nuevas y mejores obras.  

    Para ejercer la creatividad debemos propiciar ambientes personales para la tranquilidad y la atención: un lugar especial, un momento adecuado regular, herramientas propias de nuestra actividad, preparación previa. Frecuentar nichos creativos en que podamos interactuar con otros creadores es también una fuente sostenida de nuevas inspiraciones personales y colectivas.

    Pero es esencial la confianza en uno mismo para atrevernos a  imaginar nuevos mundos o nuevos modos de hacer las cosas. Este atrevimiento personal, sumado a la disciplina para actuar en función de nuestros objetivos creadores, es la palanca de las personas que logran  el  éxito como innovadores.

    Los creativos hacen avanzar el mundo. Ellos también lo moldean; por personas innovadoras como Bill Gates y  Steve Jobs, puedes leer lo que en este instante ocupa tu atención.

  • Ira e infartos

    Ira e infartos

    Un estudio en 300 pacientes en Sídney Australia, publicado en la revista European Heart Journal demostró recientemente la conexión entre la ira y los accidentes cardiovasculares.

    Es frecuente el ingreso a los hospitales de pacientes infartados, que han padecido en las últimas 48 horas episodios de ira intensa, lo que les provoca el incremento de  adrenalina y cortisol en el torrente sanguíneo.  

    En la sociedad moderna son crecientes los sucesos de gente con ira que la manifiestan con agresiones, intolerancia y enfado.

    Sentimos la emoción de la ira cuando nos es arrebatado un objeto de deseo, sea este un bien material como el dinero, o la tranquilidad personal. En primer lugar, para dominar esta emoción podemos utilizar el antídoto espiritual observando desde nuestra fe en Dios, a nuestra emoción de la ira, sin hacer reproches o juicios. En segundo lugar, podemos oponer a la ira el antídoto racional analizando nuestro exagerado apego al objeto del deseo que sentimos arrebatado, ejerciendo la capacidad de aceptar la realidad y perdonar la ofensa. Finalmente podemos usar el antídoto emocional oponiendo a la ira una emoción contraria: la serenidad. En suma, ante la ira, observación, aceptación  y serenidad.

    En un relato de la tradición oriental se narra que un guerrero samurái se presentó frente a un gran maestro y le preguntó dónde estaban las puertas que conducían al infierno y al cielo.

    El maestro se rió y contestó: “¿Un samurái, tú? Pareces un mendigo.

    El guerrero se sintió herido en su orgullo y desenfundó su espada para matar al maestro, cuando este le dijo:

    -Esta es la puerta del infierno.

    Inmediatamente el samurái entendió. Puso la espada en su cinto, y el maestro le dijo:

    -Y esta es la puerta del cielo.

    La ira desborda el alma, es un diablo en el corazón, que nos impide entender que al final, nada es tan importante.